En efecto. En cualquier parte del mundo, las personas se saludan al encontrarse, pero según en qué parte del mundo nos encontremos, los saludos serán de una forma u otra.
Por ejemplo, en Italia, las personas se saludan dándose un beso en la mejilla izquierda y otro en la derecha (como en España).
En Francia, se dan tres besos en las mejillas.
En Rusia, se abrazan con fuerza y se besan en los labios.
En Marruecos el que saluda besa la mano de la otra pesrona tras estrecharla, o se la lleva al corazón.
En Indonesia, las personas, después de saludarse diciendo Selamat datang (que significa “bienvenidos”), se ofrecen bestel para mascar.
Y ¿qué es el bestel? Pues es un líquido que se hace con las hojas de la areca, una especie de palmera, y que tiene la propiedad de teñir los dientes de rojo. Además, su efecto es parecido al café, es decir, que despeja y quita un poco el sueño.
En la Polinesia, el anfitrión, tras saludar a los invitados, les ofrece kawa, una bebida que se obtiene por la fermentación de un tubérculo, y que tiene un sabor muy amargo. Sus efectos son como los de la cerveza o el vino, es decir, que si te saludan demasiado, puedes terminar borracho.
PROPUESTA AL LECTOR:
¿Conoces tú alguna otra manera de saludo? ¿Has estado de viaje en algún lugar y te han saludado de una manera extraña? Cuéntanoslo todo, ¡nos interesa!